Los Lunes, los lunáticos
se suben a los áticos
y pasean con prismáticos.
Y es la Luna, Luna Lunera,
quien ocupa su vida entera.
De día los anfibios
permanecen dormidos,
ocultos, escondidos,
pero si ha llovido y oscurece
su número crece y crece y crece.
Se reúnen ciertas noches
y en contadas ocasiones
en los más húmedos rincones.
Los lunáticos mirando al cielo,
los anfibios a ras del suelo,
y yo, que estoy en medio,
los observo a todos ellos.
Una salamandra selenita
se detiene, saluda y grita:
¡Un minuto pasa de la una!
Y la Luna
es una uña.
PERRO por JOHNNY RAY
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Hay en todo una pena de infancia,
en lo que no tiene que ver con la infancia
si es que hay algo que no lo tenga,
en cada borrachera, en el sexo,
en la n...
Hace 1 día

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